miércoles, 30 de mayo de 2012

NÁUFRAGOS DE SAN BORONDÓN (BAILE DEL SOL, 2012): ANTOLOGÍA DE NARRADORES HISPANOAMERICANOS. MUY PRONTO A LA VENTA.


MUY PRONTO: NÁUFRAGOS DE SAN BORONDÓN (BAILE DEL SOL, 2012)
ANTOLOGÍA HISPANOAMERICANA DE NARRADORES. Selección y prólogo de Javier Vázquez Losada


Los náufragos que habitan esta mítica isla atlántica entre España y América son Amir Valle
...(Guantánamo, Cuba, 1967),Andrés Neuman (Buenos Aires, 1977), Antonio García Ángel (Cali, 1972),Carlos Frühbeck Moreno (Burgos, 1977), Edmundo Paz Soldán (Cochabamba, 1967), Eduardo Halfon (Guatemala, 1971), Fernando Clemot (Barcelona, 1970), Francisco Alejandro Méndez (Guatemala, 1964), Francisco Balbuena (Madrid, 1966), Gustavo Nielsen (Buenos Aires, 1962), Ignacio del Valle (Oviedo, 1971), Iván Humanes (Barcelona, 1976),Javier Moreno (Murcia, 1972), Javier Vázquez Losada (Orense, 1967), Jorge Díaz (Alicante, 1962),José Luis Muñoz (Salamanca, 1951), José María Merino (La Coruña, 1941),Juan Carlos Márquez (Bilbao, 1967), Juan Carlos Méndez Guédez (Barquisimeto, 1967), Juan Soto Ivars (Águilas, 1985), María Zaragoza (Campo de Criptana, 1982), Marian Womack (Cádiz, 1975), Miguel Barrero (Oviedo, 1980), Norberto Luis Romero (Córdoba, Argentina, 1951), Paula Lapido (Madrid, 1975), Recaredo Veredas (Madrid, 1970), Ronaldo Menéndez (La Habana, 1970), Sergi Bellver (Barcelona, 1971), Vicente Luis Mora (Córdoba, 1970) yYolanda Arroyo Pizarro (Guaynabo, Puerto Rico, 1970).

http://ivanhumanes.blogspot.com.es/2012/05/naufragos-en-san-borondon.html

jueves, 24 de mayo de 2012

VIDEO CON LECTURA DE "EL LIBRO DE LAS MARAVILLAS" EN EL BLOG "MIS (RE)LECTURAS" DEL ESCRITOR ANTONIO TELLO

                                                           Imagen de Elías Gorostiaga
Gracias, Antonio.
ENLACE AL VIDEO AQUÍ
http://www.youtube.com/watch?v=ljm44vhA9-c&feature=share

lunes, 21 de mayo de 2012

RESEÑA SOBRE "EL LIBRO DE LAS MARAVILLAS" EN EL BLOG DE LA ESCRITORA BÁRBARA FERNÁNDEZ ESTEBAN ( 19/5/2012)

“EL LIBRO DE LAS MARAVILLAS
 de Fernando Clemot
 En el blog de Bárbara Fernández Esteban 


Me acerqué a Fernando Clemot por culpa del Premio Seteníl que él ganó con muchísimos más méritos que nadie. Con infinitos méritos más que yo. “Estancos del Chiado”, no sólo fue un descubrimiento, sino que me deslumbró tanto, para hundirme en mi miseria insensatamente atrevida, que juré no volver a ir a ningún concurso, ni a leerle una sola palabra más de su prosa densa y profusa.
Pero mi juramento no podía ser largo porque en todo caso salía yo perdiendo, y cuando apareció “el Libro de las maravillas”, como Orfeo que volvió la vista atrás tras el rostro de Eurídice, yo la volví, por saber si, difuminado lo que había sido maravilloso, mi encantamiento tan solo había sido pasajero. No desapareció como Eurídice, sino más bien yo misma, maravillada, para quedarme como la mujer de Lot, cautiva, como una estatua de sal con la boca abierta.
El libro de las maravillas es laberintico, pero no con estancias estancas, sino con corrientes fluidas que se entremezclan para contaminarse entre ellas en el único cauce de la memoria. En ese escenario es normal que todo transcurra preñado de la melancolía que hunde sus raíces en el fracaso de todas las vidas de los personajes que acompañan al protagonista en sus últimos seis días, en un intento de coronar con un éxito imposible su propia vida, cuando ya no queda tiempo, cuando el pábilo de la vela “estertorea”, apurada toda la cera. En definitiva, todo está destinado al fracaso si el final es acabar en el pabellón de los críticos de donde nadie vuelve. No hay peor enfermedad que la propia vida, incapaz de variar el destino, por más que se pretenda cambiar algo, el final, para que todo cambie. Esta ha sido la intención logradísima de Fernando, a través del protagonista del libro, como otro Rustichello, escuchando las historias de otros Marco Polos, sus compañeros de hospital —otro presidio—, en este “nuevo” libro de las maravillas. Cambiar el final para que todo cambie, con la pretensión ilusa de enmendar la eterna verdad presocrática de Heráclito. Si nadie se baña dos veces en el mismo rio, piensa el narrador del libro, vaciemos el rio y que discurra otra corriente, u otras, a demanda.
Las historias que va recogiendo el señor C., todas tremendas, son una resurrección de cada cronista en connivencia con el nuevo Rustichello que acabará finalmente optando por querer ser un nuevo Marco Polo. Todavía debe quedar viaje, piensa, a pesar de todo. El autor consigue ponérselas al lector en el hueco de sus manos, en la retina del ojo, para que pueda palparlas de cerca, para que las vea ahí mismo, siendo parte de las mismas; en el oído, como el pecador arrepentido, relata su pecado en voz baja al confesor.  En todas las historias hay pálpito de vida, y en todas hay fracaso, porque la vida sólo es eso. Uno, Brioso, recuperará su sonrisa más profunda después de confesar su miseria moral. El doctor se sentirá mezquino en Escocia, y Clara, cercana a la bipolaridad, se hundirá en su arrogancia. Nada servirá para llenar las manos vacías que muestra el Señor C. al ir al hospital para ingresar, sufriendo lo justo, en el pabellón de los críticos, pero sí para incitarle a un nuevo viaje, por corto que sea. Para sentirse de nuevo Marco Polo.
Es espectacular como cada historia trae su voz y su tono, distintos de los del narrador principal. Éste se entromete en sí mismo, se autosicoanaliza, traba sus pensamientos en metáforas prolijas, en frases minuciosas, en los matices de palabras preciosas como joyas extrañas. Su carácter, que a veces raya en la inmadurez sináptica, lo aleja o lo acerca a trastornos psicológicos. Es un personaje complejo sin nombre. Un hombre enfermo, como todos.
Por el contrario los cronistas de las historias, las presentan lineales, llanas, sin excesos ni exuberancias, reales, sin escondrijos ni chiribitiles, como una película de John Ford que un fotograma llama al otro, un plano a otro plano como consecuencia.
La lectura del “libro de las maravillas” de Fernando Clemot es una gozada. Un libro que junto a la fecha en que lo he terminado de leer, o sea ayer —lo que suelo anotar como una costumbre inveterada—, he añadido: “volver a leer antes que el sol llegue al trópico de cáncer”.

Bárbara Fernández Esteban

lunes, 14 de mayo de 2012

TIEMPO DE ACTUAR: SOBRE EL MOVIMIENTO 15M-12M

Muy bonita la foto de Sol.
Bien que la gente esté harta y bien por el 15M pero no se puede convertir otra vez en un movimiento naïf  Ya han visto que la gente está quemada, pero no les preocupa, no les hace daño. Hay que ir a la acción. El movimiento debe tener objetivos claros y capacidad de actuación:

-Acabar con los bancos y cajas de ahorros. Sacar el dinero del banco, ¿para qué lo queremos ahí? Dejar de pagar de forma coordinada durante un par de meses hipotecas, préstamos y demás. Si la iniciativa tuviera una mínima repercusión el sistema revienta.
-Acabar con la clase política. Son unos esclavos de los de arriba. No sirven para nada y esta crisis ha demostrado que únicamente son herramientas del poder económico.
-Ni un paso más en recortes, especialmente en Sanidad y Enseñanza. Ya es suficiente. El dinero que se recorta en hospitales va a parar a ayudas a lo bancos. Es una estafa.
-La Monarquía es una institución medieval, clasista y obsoleta. No hacen falta este tipo de tutelas absurdas.

jueves, 3 de mayo de 2012

PROGRAMACIÓN DE MAYO DEL ESPAI BOHÈMIA


 
PROGRAMACIÓN DEL MES DE MAYO DEL ESPAI BOHÈMIA*

*La programación puede estar sujeta a variaciones debido a circunstancias propias del local o de los músicos que participan. Cualquier cambio se comunicará en el blog del local:http://tascabohemia.blogspot.com.es/

JUEVES, 3 DE MAYO, A LAS 21.30 HORAS.
CALAMENTO ( CAJÓN-GUITARRA FLAMENCA). MÚSICA EN DIRECTO.

SÁBADO, 5 DE MAYO, A LAS 21.30 HORAS
RAMBLIN' DAAN (FOLK NORTEAMERICANO). MÚSICA EN DIRECTO.

VIERNES, 11 DE MAYO, A LAS 20.30 HORAS.
PRESENTACIÓN “LA SUPERFICIE DEL PÁJARO” DE ÓSCAR SOLSONA. POESÍA.

SÁBADO, 12 DE MAYO, A LAS 21 HORAS.
BETO STOCKER (TROVA PROGRESIVA). MÚSICA EN DIRECTO.

JUEVES, 17 DE MAYO, A LAS 21 HORAS.
LECTURA DE JAVIER SALINAS.NARRATIVA-POESÍA.

SÁBADO, 19 DE MAYO, A LAS 21.30 HORAS.
RAMBLIN' DAAN ( FOLK NORTEAMERICANO). MÚSICA EN DIRECTO.

MIÉRCOLES, 23 DE MAYO. A LAS 21 HORAS.
PRESENTACIÓN DE “PARAGUAS PARA EL DILUVIO”. NARRATIVA.

JUEVES, 24 DE MAYO A LAS 21 HORAS.
PRESENTACIÓN DE “PERVERTI-DOS”. RELATOS ERÓTICOS. LECTURA A CARGO DE VARIOS AUTORES.

VIERNES, 25 DE MAYO A LAS 21 HORAS.
LYDIA PETERS CON LA MALDITA MÚSICA (VOZ-PIANO). MÚSICA EN DIRECTO.

NUEVO BLOG CON INFORMACIONES SOBRE EL PREMIO ENERGHEIA PARA ESPAÑA Y PORTUGAL 2012

Se ha unificado toda la información sobre el premio Energheia de narrativa 2012 para España y Portugal en un blog. El enlace aquí:
http://premioenergheiaespanaportugal.blogspot.com.es/

EL LIBRO DE LAS MARAVILLAS EN LA FERIA DEL LIBRO DE CÁDIZ 2012. PRESENTACIÓN DE "JUNTA DE VECINAS" (ALGAIDA, 2012)


El día 7 y 8 de mayo en la Feria del Libro del Cádiz 2012.
Firmaré libros y presentaré el lunes, a las seis y media, junto a José Manuel García Gil el libro "Junta de vecinas" (Algaida, 2012) en que se recopilan a dieciséis autoras chilenas contemporáneas: Andrea Jeftanovic, Patricia Poblete, Alejandra Costamagna, Carolina Melys, Cynthia Rimsky... La compiladora es Claudia Apablaza y el libro más que recomendable.

http://www.cadiz2012.es/noticias_detalle.asp?id=2842
http://www.diariodecadiz.es/article/ocio/1245560/calembe/reune/su/proximo/libro/relatos/jovenes/escritora

martes, 24 de abril de 2012

RESEÑA DE ANTONIO TELLO SOBRE "EL LIBRO DE LAS MARAVILLAS" EN EL BLOG MIS (RE)LECTURAS

 Artículo de Antonio Tello en Mis (re)lecturas
En El libro de las maravillas (Ediciones Barataria, 2011), Fernando Clemot hace una propuesta literaria tan arriesgada como ambiciosa en su significación. El resultado es una novela sostenida por una sólida narratividad a través de la cual surgen personajes agónicos que hacen de su último aliento un canto a la vida.

En la escena final de Blade Runner, el replicante Roy Batty (Rutger Hauer) después de evitar que Rick Deckard (Harrison Ford) se precipite al vacío, se sienta con una paloma en sus manos y, mientras llueve, le dice: «He visto cosas que vosotros no creeríais: atacar naves más allá de Orión, he visto Rayos C brillar en la oscuridad cerca de la puerta de Tanhauser...todos esos momentos se perderán como lágrimas en la lluvia. Es tiempo de morir». Esta es precisamente la piedra angular de El libro de las maravillas, de Fernando Clemot. La memoria de lo vivido como huella única y fugaz de la existencia humana. Todo se perderá cuando llegue la hora de morir. 
Clemot construye su relato situando sus personajes en una isla, trasunto del mundo, a la que apenas llegan ecos del exterior. Dicha isla es una clínica de enfermos terminales que, a través de la mirada y las vivencias del señor C., se enfrentan a sus días finales y hacen del relato de determinadas experiencias y de la posibilidad de su escritura un desesperado intento de encontrar un sentido a sus vidas, a sus frustraciones y, sobre todo, de no perderse «como lágrimas en la lluvia». Pero no es la película de Ridley Scott el punto de partida de Clemot, sino el vínculo que Marco Polo establece en la cárcel de Génova con otro preso llamado Rusticello de Pisa, a quien hace el relato de sus viajes por Oriente. El libro de las maravillas.
El señor C., después de que se le diagnostica que tiene los días contados y decide ingresar en la clínica para ser atendido debidamente, hace un balance de su vida y constata que toda ella es una secuencia de frustraciones. Pensándola como un relato, se le ocurre que si cambia el final quizás logre dar con el sentido de su existencia. Es así como la escritura surge como un modo de rehacer ese pasado no sólo a través de sus recuerdos, sino también de los recuerdos de otros pacientes. Para llevar a cabo su propósito, el señor C. adopta el papel de Rusticello, un individuo que viaja a través de los viajes de otros que, como él, ansían saldar cuentas con su pasado y con las culpas que arrastran y han condicionado sus biografías.
La escritura se convierte así en el asidero fundamental de la memoria, la existencia que resiste la acción erosiva del tiempo y de la muerte. Pero, la escritura no es inocente y en su acontecer le revela al protagonista que el recordar es una forma de vaciarse, de ir hacia el «naufragio, a la luz que nos ilumina hacia la terca lucidez de la nada» y que él no es Rusticello como creía, sino «Marco Polo, un viajero que narraba para sí mismo [que trazaba vidas paralelas que le] hicieran olvidar lo gris que resultaba la real.» Pero, a pesar de este esfuerzo titánico, el señor C. no puede evitar lo inevitable y la memoria y la percepción de la realidad acaban antojándose elementos inestables y poco fiables a medida que sucumben ante la incertidumbre de la muerte. En este momento el lector, con su alma atravesada por un relámpago de verdad, cierra el libro como si cerrara tras él la puerta de la clínica, la puerta de una cárcel genovesa, donde un soldado pisano oye y escribe el relato de un aventurero veneciano que se resiste a morir.