jueves, 3 de febrero de 2011

TALLERES DE FIN DE SEMANA EN EL LABORATORIO DE ESCRITURA


Talleres de fin de semana en febrero

19 y 20 de febrero

Qué es el estilo literario y cómo desarrollarlo

Muchos escritores noveles escriben sin tomar conciencia de que tienen un estilo literario propio, y con ello desaprovechan la oportunidad de potenciarlo. Es muy difícil no tener rasgos originales al escribir, como tampoco hay dos rostros iguales o dos personalidades idénticas.

Este taller introductorio a la (auto)corrección de estilo tiene como finalidad hacer descubrir al participante en qué consiste la tarea de pulir el estilo, la cual pasa por el conocimiento de la lengua en todas sus facetas, y también de las cualidades generales que hacen un texto convincente, ágil, bello, bien estructurado… Escribir bien es cuestión de práctica: en esta introducción os mostraremos algunos de los aspectos para practicar en relación con el estilo literario.

  • El escritor novel ante su estilo
  • Qué hace que una creación literaria esté bien escrita
  • Tradición y originalidad
  • La lengua como aliada: aspectos lingüísticos para tener en cuenta
  • Ritmo, intención, objetivo, claridad, brevedad…
  • Lecturas, textos y dudas compartidos

// Profesora: Irene Renau
// Día: 19 y 20 de febrero
// Hora: 16.00-20.00
// Precio: 90€

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26 y 27 de febrero

Cómo armar y desarmar un relato

(para analizar y mejorar técnicas y estrategias del relato breve)

En el taller se analizarán textos contemporáneos y se darán consejos prácticos para mejorar el estilo, la profundidad y consistencia de un relato breve. Se trata de un curso eminentemente práctico y orientativo que también nos acercará a las principales novedades y corrientes del cuento actual.

// Profesor: Fernando Clemot
// Día: 26 y 27 de febrero
// Hora: 16.00-20.00
// Precio: 90€


http://laboratoriodeescritura.com/blog/es/2011/02/taller-de-fin-de-semana/

domingo, 30 de enero de 2011

BASES PARA ESPAÑA DEL PREMIO LITERARIO ENERGHEIA 2011


Energheia, asociación cultural de Matera (Italia), bajo el patrocinio de la Región Basilicata anuncia las bases para España del concurso literario "Premio Energheia Europa - Edición 2011" en su XVII edición.

BASES
1. Para escritores, entre 18 a 35 años de edad, de cualquier nacionalidad, residentes en España que tomarán parte en el concurso con sólo un cuento inédito, escrito en italiano, inglés o español, sobre un tema libremente elegido, con no más de siete páginas (25 líneas por página).

2. La fecha límite para el envío es el 30 de mayo de 2011. El relato debe ser enviado con dos copias escritas a máquina o en formato Microsoft Word, no firmado. En el sobre también irá una plica que contendrá el nombre del autor, documento nacional de identidad, edad y dirección (número de teléfono y correo electrónico) a la siguiente dirección: Laboratorio de Escritura c / Escorial 11, 6 º 08024 Barcelona-España- (Para el Premio Energheia 2011)

3. Un comité, designado por los organizadores de la competición, va a leer y evaluar los relatos con el fin de señalar los cinco finalistas que se presentarán en la fase final en Italia para la valoración final


4. El Jurado declarará el ganador del concurso. El autor galardonado con el primer premio tendrá gastos de billete de avión y alojamiento pagados, para participar en la ceremonia de entrega de los premios Energheia que se llevará a cabo en Matera (Italia), en el mes de septiembre de 2011.


5. Los organizadores del concurso tendrán el derecho a publicar y reproducir los cuentos ganadores (incluyendo los finalistas), en el idioma original y en una traducción en las lenguas propias del concurso.
6. Depende de los organizadores del concurso la decisión de incluir algún detalle o punto que no aparezca especificado en el presente reglamento.

7. Cualquier información respecto a la presente convocatoria se puede obtener en la siguiente dirección en España
energheia@laboratoriodeescritura.com

También en las siguientes webs se encuentran las bases: http://laboratoriodeescritura.com
http://www.energheia.org/


El coordinador en España para "Premio Energheia Europa - Edición 2011" es el escritor Fernando Clemot


En Italia:

Associazione Culturale Energheia

Via dei Bizantini, 13-75100 Matera (Italia)

E-mail: http:// energheia@energheia.org

facebook.com: energheia Premio

domingo, 9 de enero de 2011

Vidas paralelas: Crane y Chéjov.
Badenweiler y una foto borrosa

(Artículo aparecido en la revista Culturamas- http://www.culturamas.es- el 9/1/11)

por Fernando Clemot


“No escribimos historias, escribimos vidas...”
Plutarco: “Vidas paralelas”


Y es así como a menudo dos vidas pueden marchar durante años alejadas, paralelas y equidistantes, convergen, acuden los dos hombres a una misma llamada desesperada, en un mismo lugar, en un río, en un hospital, y unen sus destinos en un único vórtice de desgracia.

Tal sería el caso de Stephen Crane y Anton Chéjov, norteamericano uno y ruso el otro, no se puede decir ni que fueran exactamente de la misma generación porque Chéjov había nacido trece años antes que Crane, en 1860, en Taganrog,
una pequeña ciudad a orillas del mar de Azov, de familia pobre, hijo de tendero y nieto de siervos. La infancia de Anton discurrirá entre problemas económicos que obligan a la familia a emigrar a Moscú y sólo en medio de dificultades extremas llegó el joven Chéjov a cursar la carrera de Medicina.

Ese mismo 1879 envía sus primeros cuentos a su hermano Alexander que le espolea a seguir iniciando dos años después su gran época de redacción de relatos, arte del que será un gran maestro.
Su primer libro de cuentos, El camaleón, nos aparecerá hasta 1884 aunque tendría que esperar a 1889 para que el relato La estepa le diera cierta celebridad pública. Tenía ya treinta años y para entonces la larva de la tuberculosis ya llevaba seis años enredada en su pecho.

Stephen Crane no tuvo una infancia difícil como Chejov, ni topó obstáculos para ir a una universidad privada de la que sólo le alejó el capricho y su vocación literaria. Había nacido en Newark, estado de New Jersey, el primero de noviembre de 1871, decimocuarto hijo de un pastor metodista. Forzado por éste pasó un par de años en el seminario de Pennington del que tuvo que salir en 1887 en circunstancias poco claras. D
urante los años siguientes seguirá enlodando su expediente académico en el colegio Lafayette y la Universidad de Syracuse, hasta que para su fortuna entra como corresponsal del New York Tribune. Pasará el año 1891 alternando su carrera como periodista y las clases, y llega a publicar también su primer cuento, El favor del rey. Alterna las jornadas en la redacción con el trabajo en su primera novela, Maggie: una chica de la calle. A mediados de año deja definitivamente la universidad para consagrar todos sus empeños al periodismo y la literatura.

Ese mismo 1891 tan importante para Stephen Crane también es decisivo en la carrera literaria de Anton Chejov, que no es un prometedor joven como él sino que ha cumplido ya treinta y un años, pero cuya fortuna parece al fin encauzarse. Publica habitualmente en la prensa más liberal, especialmente en el Ruskiye vedemosti y en el Ruskaya misl. Recibe críticas muy elogiosas y tras dos años de titubeos con la censura empieza a publicar en el Ruskaya misl, La isla de Sajalín, que aparecerá entre octubre de 1893 y julio de 1894 y que será recibido en las filas liberales como una prueba más de la necesidad de cambiar el sistema penal imperante. En 1891 había adquirido una finca en Melikovo, donde espera concentrarse mejor en su trabajo y superar los achaques de la tuberculosis que cada vez le incomodan más. En este intervalo de tiempo publica también Las tres hermanas: un drama en cuatro actos, en el que verá Lenin una alegoría de la sociedad amordazada de los últimos años del zarismo... Pasa todo el tiempo que puede en Melikovo, pese a los escándalos y la censura que lo incomodan la vida de Chéjov discurre por la senda que tanto le había costado desbrozar.

Al otro lado del Atlántico el año 1893 no empieza con buenas perspectivas para Stephen Crane, el prodigio de la literatura, el niño mimado del New York Tribune, tiene graves problemas para publicar Maggie; una chica de la calle y su primera versión es rechazada por varios editores. En el plano periodístico pierde su plaza de articulista en el Tribune al escribir un sarcástico artículo que será del agrado del consejo de redacción sobre un desfile de una asociación de mecánicos en Asbury Park. El hecho de hallarse en paro y algo deprimido le hace centrarse de lleno en la escritura de una nueva novela, La roja insignia del valor, que a principios de 1894 vende por noventa dólares a un editor que hace que aparezca en forma de folletín en el Philadelphia Press...
Casi sin tiempo para digerir este pequeño triunfo publica un libro de poesías cuya aparición coincide del ascenso imparable de las ventas de La roja insignia del coraje que será un auténtico best-seller en Estados Unidos e Inglaterra. Ese mismo año 1895 de su consagración decide embarcarse en viajes aventureros hacia el Oeste y México que tienen que dar como resultado una serie de artículos en prensa.

Con veintidós años es ya una de las plumas más prestigiosas del país. La huérfana corona de Twain, Poe y Bierce parece tener nuevo dueño.
Mientras Crane triunfa en el otro extremo del mundo la enfermedad comienza a hacer mella en Chéjov, retirándose durante una larga temporada a Melikovo. Acuartelado en su refugio todo su caudal como narrador parece verterse, como si intuyera que debía apurarse. Del llamado “periodo de Melikovo” son Volodya, Tres años, Ariadne, El mono negro... También fruto de estos tiempos de encierro es La gaviota, que escribe entre los meses de octubre y noviembre de 1895 y sobre la que habla esperanzado en alguna de sus cartas.

Quizá pensaba que aquella nueva propuesta teatral podía calar pero el conservador público que acudió al Teatro Alejandrino de San Petersburgo
en el estreno le daría una estocada casi mortal... Aquella noche del 17 de octubre de 1896 Chéjov intuyó el desastre y por eso mismo trató de retirar la obra tras el último ensayo al observar que, pese a su calidad, los actores hacían caso omiso de sus indicaciones. Abandonará el teatro antes de que acabe el segundo acto en medio de un diluvio de injurias y risotadas y tras esta decepción no volvería a escribir teatro. Pero lo peor estaba por llegar. Durante semanas tendrá fiebre y la salud debilitada hasta que en la tarde del 22 de marzo de 1897 mientras come con el editor Suvorin, en Moscú sufre un violentísima hemotipsis. Estará en el hospital durante quince días y pasará todo el verano sin escribir una sola línea.

Mientras tanto Crane, en el apogeo de su gloria, se lanza a una desenfrenada búsqueda de la aventura, del artículo exótico y la literatura de impacto. El 2 de enero de 1897, tratando de llevar contrabando a los rebeldes cubanos, el barco Comodore naufraga frente a las costa de Florida. Resultado de esa peripecia será el relato El bote abierto y otra andanada de artículos para el New York Journal. Publica una colección de relatos sobre la guerra de Secesión de nombre El pequeño regimiento antes de acudir como corresponsal a una de las frecuentes guerras Greco-Turcas. Apasionado por ese tipo de periodismo será también encargado de seguir la guerra con España para la Westminster Gazzette.


Su vida está vuelta del revés, volcada en un desenfreno de acción y éxito literario. Poco después de la publicación de una nueva serie de relatos, a principios de 1899, se traslada a Inglaterra donde comenzará a escribir una novela sobre la Revolución Americana de título Los O´Ruddy. El 29 de diciembre de ese mismo año sufre su primera hemorragia pulmonar grave.


ara pasar el invierno de 1897 a 1898 Chéjov elige Niza, cuyo clima espera que le resulte favorable para su dolencia. En esos meses tendrá la visita de Vladimir Danchenko, cofundador del Teatro del Arte de Moscú, que le propondrá una nueva revisión de La gaviota a la luz de los nuevos sistemas que están introduciendo el comediógrafo Stanislavskiy.
Meses más tarde visitará la compañía de camino a Yalta y le presentarán a una de las actrices, Olga Knipper, que tendrá un papel fundamental en los últimos años del escritor. El nuevo estreno de la obra en diciembre de 1898 será un éxito sin precedentes.

Se serena el ánimo de Chéjov que escribirá entonces los relatos Casa nueva y Un asunto oficial. Divide su tiempo entre Melikovo y Moscú, donde le llega la noticia de su nombramiento como Académico Honorario de la Academia de Ciencias y Letras.
Durante ese tiempo ha continuado la correspondencia con Olga Knipper y ya en la gira por Crimea que hace la compañía de Stanislavsky pasa a ser su amante oficial. La presencia de Olga se empieza a hacer constante en todos sus actos, viaja con él a San Petersburgo y de allí a Niza e Italia.

De vuelta a Yalta, en febrero de 1901, ella presiona insistentemente para que se casen... Mariya, hermana del escritor, ve la actriz como una simple arribista con ganas de beneficiarse de los derechos de autor a su muerte. Incluso el futuro Nobel, Iván Bunin, que se dice “amigo” de Chéjov, tendrá una opinión muy especial sobre esta relación . Pese a todo ello, cuenta la leyenda que tras visitar al doctor Altshuller, que le anuncia lo irreversible de su dolencia, accederá a casarse con ella en los primeros meses de 1901.


Fue turbulenta y controvertida esta relación entre el escritor y la actriz, muchas veces separados, uno en su retiro de Yalta y ella en el Teatro del Arte de Moscú. A menudo Olga removerá el tranquilo talante de Anton describiéndole enloquecidas fiestas con otros actores y el éxito que tenía entre ellos. Durante el verano de 1901 los ataques de hemoptisis se agudizan como había predicho Altshuller y la salud de Chéjov parece entrar en un punto sin retorno. Todavía escribe algunos cuentos hasta el final de año pero durante meses debe guardar reposo en Yalta.

En julio de 1902, algo repuesto, pasará unas semanas con Olga en la finca de Stanislavsky en Lyuvimovka. Fueron aquellos días los más felices del matrimonio, hasta la enfermedad pareció guardar una tregua hasta que de nuevo llegó una separación que habría de durar cinco meses. Del correo en ese tiempo se pueden extraer algunas perlas de amor .
Durante el año siguiente todo seguirá igual, con Olga en Moscú o de gira, y Anton en Yalta, cada vez más postrado. Finalmente, a principios de 1904, se toma una decisión. Quizá tarde...
Badenweiler y una foto borrosa

Así aparece la última foto que nos queda de Stephen Crane, alejada y borrosa. Fue tomada en su domicilio de Brede Place, en Sussex, en mayo de 1900.

Está sentado sobre lo que parece un grueso tocón y el fondo lo enmarcan la columna de una glorieta y otro árbol desnudo de hojas. Flaco como el árbol del fondo, con el bigote crecido, como le gustó siempre llevarlo, capa y gorra que no hacen sino embozar un cuerpo escuálido, las piernas cruzadas. Tiene el gesto triste mientras ojea un libro que casi se le esconde entre las manos. No parece reparar en la foto, distraído y cabizbajo, quizá no leía, con la cabeza en otro sitio, tal vez sólo contaba las horas.


Estuvo escribiendo hasta el último momento, hasta marzo o abril, debía pagar algunas facturas que había acumulado en Inglaterra con su mujer Cora. Las hemorragias se recrudecen el 31 de marzo y duran al menos tres semanas. Un periódico local publica en abril que “Crane se encuentra enfermo de gravedad en su casa de Brede Place”. La situación se hace insostenible y los médicos recomiendan a Cora que ingrese a Stephen en algún sanatorio. En la carpeta que se llevará a Badenweiler lleva Los O´Ruddy, todavía inacabada, y un borrador sobre cuentos de la guerra con España, Historias de Whilomville.


Sanatorios y villas. El blanco de las sábanas de los enfermos en las terrazas, aleteando con la brisa que baja del Blauen, cerca de Friburgo y todavía más cerca de los bosques espesos de la Selva Negra. Así debía ser Badenweiler cuando llegaron allí Chéjov y Crane. Los mejores médicos, rigidez en la dieta y control de visitas, nada que ver con los sanatorios-hotel de Arcachon o Davos.

Llegó primero el americano, en los últimos días de mayo del 1900, posiblemente más confiado en su recuperación que el ruso, era joven, apenas veintiocho años y su cuerpo aventurero había cargado con unos pulmones encharcados durante menos tiempo. Se dice que todavía dictó fragmentos de Los O´Ruddy desde la cama del sanatorio. Murió el 5 de junio de 1900 sin llegar a cumplir los veintinueve.


La llegada de Chéjov a ese mismo sanatorio de Badenweiler debió ser mucho más triste, como los teatrillos desolados que aparecen en La gaviota, llegó por las mismas fechas de mayo, cuatro años después que Crane. Arrastraba el mal desde hacía más de veinte años, casi los que llevaba escribiendo, debía acompañarle su enfermedad como un compañero molesto de cuyas bromas nunca acabamos de acostumbrarnos.

Pese a ello en las primeras semanas de junio su estado pareció mejorar, hasta la noche del 29 de junio en que sufre un ataque cardiaco. Se recupera levemente pero sufre otro amago en la noche del treinta. Empieza a delirar y su muerte parece cuestión de horas
En la mañana del 2 de julio de 1904 susurra al oído del médico de guardia “Ich sterbe”, me estoy muriendo, y murió así, tras beber la copa de champagne que le ofrecieron. Se diría que fue aquel el brindis final a una de las vidas más gloriosas que dio la literatura.

La vuelta de su cadáver a Rusia no fue menos curiosa, en un vagón frigorífico, dentro de un cajón con una etiqueta que ponía “oysters”, ostras. Su corazón exhausto, socarrón y generoso en vida, hubiera apreciado tan extraña ironía.

viernes, 31 de diciembre de 2010

MICRORELATO DE HAMID ATIF: MUERTE DE UN ATEO

MUERTE DE UN ATEO

por Hamid Atif


"Vive sólo para ti, si pudieras; pues sólo para ti, si mueres, mueres"
Arte de bien morir y breve confesionario. Anónimo.


Cuando el autobús de línea cruzaba el puente sobre el río Tahaddart, producía aquel sonido que siempre resultaba de lo más parecido al de un viejo tren.

Sólo entonces sentía estar a las puertas de casa.


En ese mismo instante en el cual mi pensamiento se centraba - cada vez más - en lo lejano y cercano que estaba del lugar donde transcurrió buena parte de mi infancia, el conductor del autobús había irrumpido de forma precipitada y rápida en el puente sobre el río Tahaddart.


La anciana sentada a mí lado sujetando una bolsa de lino a su pecho, lanzó entonces una mirada cuestionadora hacia delante y otra hacia mí, como quien busca explicaciones, mostró su extrañeza levantando unas cejas pobladas y blancas, quizás como constatando mi excesiva calma.
De pronto el inenterrumpido ruido del claxon de nuestro autobús, al mismo tiempo que presenciabamos el baile que ejecutaban sus ruedas y frenos sobre la carretera. Los viajeros de la parte delantera que se agarraban a los respaldos de sus asientos, gritaban: ¡Dios, Dios! Los de atrás se habían puesto de pie, mirando hacia delante, sin dejar de sujetarse, mientras el autobus seguía siendo lanzado hacia delante como un cohete.

Ahora son todos: ¡Dios, Dios santo!

Yo sin embargo apenas miraba por la ventana.

La gran sacudida que nos sobrevino después de que el autobús chocase contra el borde del puente sobre el río Tahaddart, hizo desaparecer a la anciana como por arte de magia, y cuando quise darme cuenta de lo que ahí sucedía sentí aquel vacío en las tripas, semejante a cuando un avión despega, más irregular, más violento quizás, y sobrevolamos el río...


El agua del río, fría y algo salada, trataba de consolar las heridas producidas por el choque y los cristales que un instante atrás habían volado como flechas, cuando desde el interior del autobús que aún se removía como una res sacrificada, contemplaba yo una escena poco habitual; pasajeros y sus pertinencias, pedazos de asientos de madera y una enorme rueda, flotábamos en el interior del autobús como peces mareados.


Ocurrió todo tan deprisa, aquella mañana nublada de invierno, a la vez que muy lentamente, como cuando uno contempla desde la ventana de un tren el paso de los árboles.


Algunos pasajeros aún podían gritar: Dios, Dios mío...
Recuerdo que supe cuanta inútil deseperación había en el clamor de sus gritos.

Sentía entonces una dulce somnolencia.

Yo, moría.

Bajo el puente sobre el río Tahaddart.

LAS MEJORES NOVELAS DEL 2010, SEGÚN LA REVISTA "CULTURAMAS"

Se han publicado los resultados de las votaciones a las mejores novelas del año 2010 según los colaboradores de la revista Culturamas, entre los que me cuento.
El cuadro de honor sería:

1 Verano 37 John M. Coetzee
2
La luz es más antigua..
26 Ricardo M. Salmón
3 Tiempo de vida 22 Marcos Giralt T.
4 Sukkwan Island 19 David Vann
5 Contraluz 16 Thomas Pynchon
5 Los once 16 Pierre Michon
6 El error 15 César Aira
7 Blanco nocturno 13 Ricardo Piglia
8 El ladrón de morfina 12 Mario Cuenca

El cuadro completo en la página:
http://www.culturamas.es

ARTÍCULO SOBRE MIGUEL ÁNGEL ASTURIAS PUBLICADO EN LA REVISTA CULTURAMAS (29/12/10)

Sobre Miguel Ángel Asturias

por Fernando Clemot

Al guatemalteco Miguel Ángel Asturias (1899-1974) se le considera el principal creador del “realismo mágico”, movimiento acuñado ya en los años cuarenta, y que luego influiría de forma decisiva en autores posteriores como Alejo Carpentier, Juan Rulfo o Gabriel García Márquez.

La trayectoria de Asturias no parecía destinada a la literatura y tras su paso por la universidad y de acceder a la carrera de notario y posteriormente diplomática todo indicaba que sería el mundo de las leyes en el que iba a acomodarse. Es entonces, cuando todavía muy joven crea la Universidad Popular, en 1922, de la que será primer rector y donde ya da las primeras muestras de su irrenunciable vocación literaria.

Pocos años después se publican sus Leyendas de Guatemala (1930) libro de relatos en los que ya aparecen los temas y el estilo que caracterizaría su obra posterior en novela ( destacamos El señor Presidente, en 1946, y Hombres de maíz, en 1949). En Leyendas ya aparece la presencia de la mitología maya y popular, el enfrentamiento entre las cosmovisiones precolombinas y colonizadora y cierto aliento del Surrealismo que siempre matizó en su obra. La obra de Miguel Ángel Asturias sería ampliamente reconocida en vida y sería el primer hispanoamericano galardonado con el Premio Nóbel de Literatura, en el año 1967.

Adjuntamos un fragmento de uno de los cuentos, Ahora que me acuerdo, de su libro de cuentos más célebre: Leyendas de Guatemala. En él podemos distinguir las cualidades narrativas de Asturias, también la naturaleza y el poso de la civilización maya que reproduce un universo mítico, natural que se mezcla con la vida cotidiana de las clases más humildes. El texto está lleno de sonoridades que en algún momento enlazan con el Surrealismo, del que es deudor, y el Modernismo de Darío.

Ahora que me acuerdo

Los Güegüechos de gracia José y Agustina, conocidos en el pueblo con los diminutivos de Don Chepe y la Niña Tina hacen la cuenta de mis años con granos de maíz, sumando de uno en uno de izquierda a derecha, como los antepasados los puntos que señalan los siglos en las piedras. El cuento de los años es triste. Mi edad les hace entristecer.
—El influjo hechicero del chipilín —habla la Niña Tina— me privó de la conciencia del tiempo, comprendido como sucesión de días y de años. El chipilín, arbolito de párpados con sueño, destruye la acción del tiempo y bajo su virtud se llega al estado en que enterraron a los caciques, los viejos sacerdotes del reino.
—Oí cantar —habla Don Chepe— a un guardabarranca bajo la luna llena, y su trino me goteó de mielita hasta dejarme lindo y transparente. El sol no me vido y los días pasaron sin tocarme. Para prolongar mi vida para toda la vida, alcancé el estado de la transparencia bajo el hechizo del guardabarranca.
—Es verdad —hablé el último—, les dejé una mañana de abril para salir al bosque a la caza de venados y palomas, y, ahora que me acuerdo, estaban como están y tenían cien años. Son eternos. Son el alma sin edad de las piedras y la tierra sin vejez de los campos.

Salí del pueblo muy temprano, cuando por el camino amanecía sobre las cabalgatas. Aurora de agua y miel. Blanca respiración de los ganados. Entre los liquidámbares cantaban los cenzontles. La flor de las verbenas quería reventar. Entré al bosque y seguí bajo los árboles como en una procesión de patriarcas. Detrás de los follajes clareaba el horizonte con oro y colores de vitral. Los cardenales parecían las lenguas del Espíritu Santo. Yo iba viendo el cielo. Primitivo, inhumano e infantil, en ese tiempo me llamaban Cuero de Oro, y mi casa era asilo de viejos cazadores. Sus estancias contarían, si hablasen, las historias que oyeron contar. De sus paredes colgaban cueros, cornamentas, armas, y la sala tenía en marcos negros estampas de cazadores rubios y anima les perseguidos por galgos.

Cuando yo era niño, encontraba en aquellas estampas que los venados heridos se parecían a San Sebastián. Dentro de la selva, el bosque va cerrando caminos. Los árboles caen como moscas en la telaraña de las malezas infranqueables. Y a cada paso, las liebres ágiles del eco saltan, corren, vuelan.

ARTÍCULO SOBRE ROBERTO ARLT APARECIDO EN LA REVISTA CULTURAMAS (20/12/10)



Roberto Arlt (1900-1942) nació en Buenos Aires, hijo de una familia de ascendencia austriaca y habló de niño y en el ambiente familiar el alemán. El español sólo lo practicó en la calle, de joven como una segunda lengua. Este déficit lingüístico no lo consiguió enmendar nunca del todo Arlt que a menudo se desenvolvió en un lenguaje lacónico, algo obtuso y enredado en ocasiones. Todo este problema lo suplió con una dinámicas narrativas, ágiles, inteligentes y profundas.

Pocos autores han ahondado tanto en el día a día de los más desfavorecidos y marginales como Arlt, por derecho uno de los mejores novelistas y cuentistas del siglo XX.
De familia humilde la crítica lo ha querido encasillar a menudo con el grupo de los escritores más desfavorecidos de la literatura argentina de los años treinta. Se situaba el grupo de los escritores refinados y vanguardistas en la calle Florida y el de los más populares y de ideología izquierdista en la zona de la calle Boedo. Como señala muy bien José Miguel Oviedo en su “Antología crítica del cuento hispanoamericano” (Alianza Editorial) esto nunca fue del todo exacto y había contacto entre los dos grupos. Por ejemplo Arlt tuvo una fuerte amistad con Güiraldes, uno de los emblemas del grupo de la calle Florida, y éste le publicó a menudo en sus revistas. Lo cierto es que, con excepción de El juguete rabioso, ninguno de los libros que publicó Arlt lo hizo en grandes editoriales y nunca tuvo un gran éxito de público.

El reconocimiento y las reediciones vinieron después de su temprana muerte, especialmente se le empieza a valorar a partir de los años sesenta en que se reeditan sus obras y empieza a tener un peso crítico a sus espaldas.
La obra de Arlt se resume en tres novelas y una setentena de cuentos recogidos especialmente en revistas y publicaciones periódicas. “El jorobadito”, publicado por Anaconda ( una de esas pequeñas editoriales en las que publicaba) en 1933, con sus nueve cuentos, es probablemente su obra emblemática. En sus páginas se aborda con una hondura sin igual la miseria, la venganza, lo vulgar, y lo maligno mezclado con lo heroico. Todas las condiciones y cualidades humanas se recogen en sus páginas, a menudo salpicadas por una notable vertiente fantástica que caracteriza a buena parte de sus relatos. Su temprana muerte, víctima de un infarto con apenas cuarenta y dos años, nos privó seguramente de una fecundísima obra literaria y al propio autor de un reconocimiento que sin duda merecía.

Con su legado en el mundo del cuento contemporáneo ( especialmente El juguete rabioso y El jorobadito) nos sirve ya para colocarlo entre los grandes de las letras hispanas, a la altura de cualquiera, pese a que su obra no haya tenido nunca el suficiente reconocimiento entre la crítica española.

lunes, 20 de diciembre de 2010

CURSOS DE NARRATIVA PROGRAMADOS PARA EL PRIMER CUATRIMESTRE

Adjunto enlace a los cursos en los que participo en el primer cuatrimestre del 2011 para quien pueda tener interés. Hay en formato presencial y virtual, de iniciación y avanzados.
Un abrazo.

Fernando Clemot

TALLER DE NARRATIVA DE LA UNIVERSITAT AUTÒNOMA DE BARCELONA A partir del 1 de febrero. Martes y jueves de 17 a 19 horas.
Se convalida por tres créditos o dos ETP.
http://laxarxa.uab.es/serveis-interior.php?servei=131&cat=3


EnlaceTALLER DE NARRATIVA AVANZADO EN EL LABORATORIO DE ESCRITURA A partir del 15 de enero. Sábados de 10 a 13 horas
EN FORMATO AULA VIRTUAL Y PRESENCIAL. http://laboratoriodeescritura.com/laboratorio/cursos-virtuales/narrativa/narrativa-avanzado-virtual.php


TALLER DE NARRATIVA INICIACIÓN EN L'ORFEÓ GRACIENC
Gestiona Faerfeit: Viernes de 10 a 13 horas a partir del 14 de enero.
http://www.faerfeit.com/Faerfeit/tabid/40/entryid/211/Tallers-d-escriptura-a-l-Orfeo-Gracienc-gener-marc-2011.aspx

miércoles, 15 de diciembre de 2010

PRESENTACIÓN DE "EL APOCALIPSIS DE LOS TRABAJADORES" DE VALTER HUGO MAE

Con Enric Cucurella, Valter Hugo y Claudia Cucchiarato
Créditos de las fotografías: Bouman Studio





FOTOS DEL FESTIVAL "I LUOGHI DELLE PAROLE" (CHIVASSO-TORINO), OCTUBRE DE 2010

Conferencia en Chivasso

Con Andrés Neuman y Paul Viejo en Settimo Torinese.
Presentación de Andrés Neuman en Settimo Torinese.

Torino: La Mole Antonelliana.

Chivasso: El Duomo.

Con Giorgio Vasta y Luigi Marfé, en las jornadas.

Palazzo Einaudi de Chivasso, sede del festival.