sábado, 30 de enero de 2010

POESÍA SLAM: JOSÉ LUIS CABEZAS "EL PAYASO MANCHEGO"


Actuaciones de poesía slam del poeta José Luis Cabezas

Actuación en Madrid, en Libertad 8, en enero de 2010: "La señal Wow"
https://mail.google.com/mail/?hl=es&shva=1#inbox/1267f13540b794de

Actuación en Cosmópolis 2008: "El hijo de puta contemporáneo"
http://www.youtube.com/watch?v=WrGqjbG3j2g

Actuación en Cosmópolis 2006: "El payaso manchego"
http://www.youtube.com/watch?v=asPlTmUR6G0

WEB DE "EL PAYASO MANCHEGO"
http://www.red927.com/

jueves, 28 de enero de 2010

MICRORELATO: "LA PÁGINA CIENTO TREINTA Y SEIS " DE CARLOS FRÜHBECK


LA PÁGINA CIENTO TREINTA Y SEIS

de Carlos Frühbeck

Cuando te fuiste, decidí irme a vivir a la página ciento treinta y seis de una novela negra. Todavía sigo allí, aplastado por el peso del interlineado, mientras el protagonista conduce un Cadillac a toda velocidad por una carretera de montaña y la noche sabe a pólvora y se pasa la mano sobre el vientre y los dedos se manchan de sangre oscura. En el pasado, solía preguntarme qué habría en la página ciento treinta y siete. ¿Un precipicio? ¿Una bailarina de cabaret que abre los brazos en mitad de la carretera mientras los faros del coche ametrallan su silueta? ¿Tu rostro tal y como era la última vez que lo vi? Si te digo la verdad, ya no me importa. Sólo me gustaría que alguna vez alguien abriera el libro por mi página y no leyera nada, se quedara en silencio delante de las letras y se diera cuenta de que ya no significan nada porque yo vivo allí y te sigo esperando. Entonces yo podría levantar los ojos y vería un cielo nocturno, limpio, y me preguntaría que en qué constelación puedes habitar, cómo es posible que vivas allí y no me eches de menos.

miércoles, 27 de enero de 2010

SOBRE JAZZ, BLUES Y ROCK ( II ): NINA SIMONE
















NINA SIMONE ( 1933-2003)
por Antonio Sánchez

Eunice Kathleen Waymon nació en el año 1933 en una familia de ocho hermanos que había vivido relativamente bien hasta que el crack del 29 arruinó a su padre, un mestizo de negro e indio; la nueva situación hace que su madre empiece a trabajar como criada para una familia blanca. La pequeña Eunice se destapó como niña prodigio cuando a la tierna edad de dos años era capaz de tocar en un órgano los himnos religiosos favoritos de su madre, la especial habilidad de la niña hizo que su madre pidiera a la señora de la casa en que estaba empleada que la ayudara a costear sus clases de música y piano ; durante cinco años recibió clases de piano clásico y aprendió a amar la música de Bach o Debussy. A los diecisiete años ingresó en la prestigiosa academia musical Julliard, en esta misma academia había estudiado el gran Miles Davis; pero al no contar con dinero suficiente para costear las clases y no recibir ninguna beca tuvo que dejar la academia y con ello abandonar su sueño de convertirse en una estrella de piano clásico. Para poder sobrevivir empezó a tocar en locales donde el repertorio exigido iba del Jazz al blues pasando por el soul, y fue en estos locales donde tuvo que empezar a cantar para poder cobrar un sueldo de verdad. En esta etapa se forjó un carácter fuerte y combativo, tuvo que ser fuerte para tirar adelante después de su frustración por tener que abandonar la música clásica; pero su primera etapa musical sería muy importante para construir un estilo pianístico absolutamente personal en el que se mezclaban sus influencias clásicas con la devoción que sentía por músicos de Jazz como Duke Ellington. Hoy en día el gran público parece que sólo la recuerde por su andrógina voz en temas como "My baby just cares for me", pero su habilidad como pianista era excepcional; quizás se deba al machismo que unido al racismo de la época parece que sólo aceptaba a las mujeres en el Jazz como vocalistas; esta situación hacía aflorar el fuerte carácter de Nina Simone cuando se la comparaba constantemente con cantantes negras como Billie Holiday y ella replicaba asegurando que tenía más cosas en común con grandes divas como Maria Callas o Edith Piaf; de hecho definía su música como música clásica negra huyendo de términos como Jazz a los que consideraba un estereotipo para encuadrar a la música negra.

En 1954 Eunice Kathleen Waymon pasó a ser Nina Simone uniendo el mote de niña por el que la llamaban con el nombre de la actriz francesa Simone Signoret. Sus primeras grabaciones fueron para los sellos Bethlehem y Colpix donde destacan los álbumes "Jazz as played in an exclusive side street club" (incluía su gran hit "My baby just cares for me" o "I loves you Porgy"), "Nina simone sings Ellington" o el directo "At Carnegie Hall". Su etapa más prolífica en cuanto a grabaciones sería en la que grabó para Philips (1964-1967) con discos como "Nina Simone in concert" donde además de incluir sus grandes temas antiguos se atrevió a interpretar a Kurt Weill con "Pirate Jenny" o a tratar abiertamente el tema del racismo en la gran "Mississippi Goddam", también se incluía aquí el tema "Plain gold ring" que versionaría años después Nick Cave; en el disco "Broadway-blues-ballads" hizo una versión magistral del tema de The Animals "Don’t let me be misunderstood"; después publicaría el exitoso "I put a spell on you" donde haría una gran versión del "Ne me quitte pass" y se incluiría su gran canción "Feeling Good", una canción que ha sido versionada hasta por el grupo Muse; en "Pastel blues" podemos encontrar su relectura del tema de Billie Holiday "Strange fruit"; acabaría su periplo en Philips con los álbumes "Let it all out", "Wild is the wind" y "High priestess of soul", en el que su camaleónica capacidad para reinventarse la convirtió en toda una estrella del soul al estilo Aretha Franklin. Posteriormente grabó nueve discos con la compañía RCA (1967-1974) en la que el eclecticismo fue total y su acercamiento al Pop, al folk y al rock quedó patente en las versiones que hizo de gente como George Harrison ("My sweet lord", "Isn’t a pitty"), Sinatra ("My way"), Leonard Cohen ("Suzanne"), Bee Gees ("To love somebody"), Pete Seeger ("Turn turn turn") o Bob Dylan ("The ballad of Hollis Brown", "The times they are a changin’" y "Just like a woman"); en esta etapa obtuvo su máxima popularidad y también sus mayores críticas al acercarse a la música popular “blanca” teniendo un discurso político tan combativo con conexiones con gente como Malcolm X o las Panteras Negras. Después del asesinato de Martin Luther King y debido a sus problemas legales con las compañías discográficas y con su decisión de dejar de pagar impuestos mientras durara la guerra de Vietnam, decidió abandonar los Estados unidos y se refugió en las islas Barbados, en Londres, Liberia, Suiza, Holanda para acabar echando raíces en Francia. De sus últimos años destaca sobretodo el disco "Nina is back".

En 1992 publicó su autobiografía "I put a spell" on you y vivió sus últimos años ocupada en causas benéficas y dando conciertos ocasionales donde aún era capaz de ofrecer toda su magia. Murió en 2003 y ha sido versionada por gente como Jeff Buckley (Lilac wine), Sixteen horsepower (Sinnerman),y reconocida como una gran influencia por gente tan dispar como Alicia Keys, Lauryn Hill o Antony and the Johnsons. Su discografía está plagada de grandes canciones como "Sinnerman", "Four women", "My baby just cares for me" o "Ain’t got no" (I got life), pero si sólo pudiera escoger un tema de su discografía me quedaría con una maravilla incluida en su disco de 1967 "Silk’n’Soul", "Consummation"; aunque su disco favorito siempre fue "Nina Simone & piano" (1969), donde no hay artificios ni ayudas de nadie sólo su voz y su gran amor por el piano.

VÍDEOS:

MICRORELATO: "EL CUARTO HÉROE" DE JUAN SOTO IVARS


EL CUARTO HÉROE
de Juan Soto Ivars


El campeón de este año de lanzamiento de libro se llama Rudolph Joppou y es de Kupo, nuestra gloriosa ciudad algodonera. Es la cuarta de las personas que nuestra ciudad ha dado al mundo, y la primera que entra en la Historia por la puerta del deporte olímpico. Yo jugaba con él cuando éramos niños a saltar enciclopedias y a footbook, y tengo que decir que era el mejor de todos, pero aun así me sorprende que haya ganado en la Olimpiada. Quiero decir que para mí es una sorpresa, una muy agradable sorpresa y un orgullo.
Vi su lanzamiento por televisión. Se atrevió con El sonido y la furia, peso medio, tapas duras, edición de lujo. Pudiendo haber optado por Carver o Salinger, mucho más aptos para su categoría, peso ligero, se atrevió con Faulkner. En mi casa hacía calor, se había roto el aire acondicionado. Me agarré a los brazos del sillón, la cámara enfocaba su cara decidida, sus ojos de perro cazador. Sus músculos se tensaron, un cuerpo bello y atlético, tomó impulso, lanzó el libro. La cámara lo acompañó en su vuelo, vi cómo cruzaba el cielo azul durante más de treinta segundos, las gradas hervían en un clamor de hormigas, el comentarista enloqueció cuando el libro aterrizó en el suelo al otro lado del estadio. La cámara volvió a Rudolph, que saltaba y hacía cabriolas de alegría, levantaba el puño. Sabía que la medalla era suya. Había conseguido el record mundial: 323,60 metros.
Quién iba a decírselo a Faulkner, quién iba a pensar que un peso medio iba a llegar tan lejos. Rudolph lo eligió a él contra los consejos de todos. Otros atletas lanzaban a Pynchon y otros pesos pesados, tomos gruesos preparados para atravesar largas distancias, o pequeños libelos aptos para aprovechar las corrientes de aire. Pero Rudolph había elegido a Faulkner. Y su elección lo convirtió en un héroe, el cuarto de nuestra gloriosa ciudad algodonera.
Que Dios lo salve y le de por siempre salud.

domingo, 24 de enero de 2010

ENTREVISTA A FERNANDO CLEMOT


"...Si nos limitamos a escribir crónicas o a imitar el lenguaje periodístico en la literatura, ésta acabará convirtiéndose en guiones o en puro periodismo, en imagen, al fin y al cabo..."

por Iván Humanes.

Fernando Clemot (Barcelona, 1970), reciente ganador del Premio Setenil al mejor libro de cuentos publicado en España con Estancos del Chiado (Paralelo Sur), publica su primera novela en Ediciones Barataria: El golfo de los Poetas. Clemot ahonda en los secretos de la identidad y dispone un viaje a la memoria perdida de Leo Carver, personaje principal de la novela. Tragedia, alcohol, sexo, literatura y culpa son algunos de los elementos del tormentoso golfo de los poetas.

Uno de los logros más notables de El golfo de los Poetas es el personaje principal, que es su narrador, Leo Carver, ¿cómo llegaste a él? ¿Cómo diseñaste el personaje?
La observación y algunas experiencias personales son suficientes para desarrollar una personalidad como la de Carver. El alcohol está ahí, es parte de nuestras vidas, también ciertas rutinas de exceso propias y ajenas me han aportado referentes directos, profundos. Todos conocemos a alguien que se destruyó ante nuestros ojos. El alcohol y el desengaño, la heroicidad y la miseria moral las podríamos encontrar personificadas, cerca nuestro, en cualquier momento y rincón de nuestra vida. En cualquier café, en la puerta de un supermercado o en un banco, podemos encontrar a alguien que nos contaría una historia que superaría con creces a la que nos cuenta Leo Carver en El golfo de los Poetas.
¿Es realmente Leo Carver un personaje amoral? ¿Todos podríamos ser, en el fondo, Leo Carver?
Tendríamos que situar primero lo que es la moralidad y lo que no y abriríamos un debate de fondo. Desde la moral al uso (judeo-cristiana) Carver es amoral, sin duda. Se pasa por el arco del triunfo todas las recomendaciones, las que le podría dar un sacerdote pero también las de un médico o un psiquiatra, los nuevos gurús del siglo XXI. Estamos entrando en una época en que pesarán más las pautas morales de los gimnasios y los dietistas que las de la religión católica. Hemos encarado la era de los enfermos crónicos, viviremos cien años o más pero estaremos permanentemente pendientes de nuestra salud y de nuestros abdominales. En relación a estas nuevas directrices la conducta de Carver es también totalmente amoral, no respeta ni su vida ni su imagen, tiene encendidos todos los mecanismos de la autodestrucción. Está por encima de los condicionantes morales porque no le interesa ya lo que puedan pensar de él, en eso es un héroe, nos mira desde arriba. Carver es un destructor a toda máquina hacia las cataratas del Niágara.
Val Gale, poeta inglesa con una muerte que es una incógnita, tiene la textura de un fantasma en El golfo de los Poetas. No porque lo sea, sino porque la falta de memoria reciente de Leo Carver y el mecanismo con el que se acerca a la poeta, genera esa condición etérea. De personaje que está pero no está. ¿Estás de acuerdo? ¿Quién es Val para Fernando Clemot?
La figura de Val es una oportunidad perdida, es la redención (cierta o intuida) que pasa por delante de nuestras vida un día sí y otro también. Tenemos una gran facilidad para generar una enciclopedia de excusas que nos hagan justificar nuestros errores. Todos hemos soñado con vidas paralelas, vidas felices, llenas de emociones y entrega sentimental que nos alejan del día a día, en general exento de estas emociones. Leo para estas lides no es ni más ni menos que ninguno de nosotros, todos buscamos el lugar donde todo cambió, donde se fueron a pique nuestras ilusiones o la inocencia.
Percy, Mary Shelley, Lord Byron o D. H. Lawrence encontraron en el Golfo de los Poetas (Golfo dei Poeti) un lugar para afinar la inspiración. Cuéntanos más sobre tu Golfo de los Poetas propio, ¿cómo se integró la historia en esa localización? ¿Qué ha aportado el Golfo della Spezia a la novela?
Cuando vi las montañas blancas de mármol desde la playa de Marina di Carrara ya supe que aquel escenario iba a ser importante. Era un escenario mágico, el mar, el blanco puro de las vetas de mármol, una representación perfecta de un tiempo de esperanza, de un verano perpetuo, de ese tiempo en que pensamos que la vida nos encamina hacia una aventura única y espectacular. Desgraciadamente luego vemos que todo es más vulgar, que la vida no está a la altura de nuestras expectativas.
Leo Carver y Selma. Padre e hija. La tensión sexual de estos dos personajes durante la novela es contraste con la visceralidad del sexo de Leo Carver con otras mujeres, otras relaciones. ¿Qué es el sexo para Leo Carver? ¿Qué representa Selma para él?
El sexo en Carver aparece como un síntoma más que como una oportunidad o representación de alguna energía de renovación. En algunas fases del alcoholismo las principales necesidades de las personas afectadas se pueden reducir a la sexualidad (expresado muchas veces de una forma adusta o brutal) y a beber. Desde mi punto de vista Carver está en esta fase, encuentra representado el sexo en todo, quizá como reflejo también de su propia inutilidad para tener una relación sexual satisfactoria. Ante la imposibilidad absoluta de sentir se ha convertido en una máquina de follar. En el momento en que se encuentra la imagen de su hija Selma es únicamente una representación de la inocencia perdida, como lo puede ser también el personaje de Ana.
Háblanos sobre los “conceptos-bisagra”, que ya Jordi Gol refiere en una de las solapas del libro, ¿cómo te sirves de ellos para que avance la narración?
Los conceptos-bisagra representan la aparente arbitrariedad que existe entre la observación de un objeto y la representación que la memoria desentierra de nuestro archivo de recuerdos a oscuras. La memoria es enigma y magia, posiblemente uno de los campos más amplios y desconocidos de la inteligencia humana. Sabemos qué es pero no cómo funciona. Podemos estar contemplando una motocicleta y que esa contemplación nos rescate el recuerdo de una boda de hace veinte años o la entrada del colegio al que íbamos de niños. Entrelazamos recuerdos de forma caótica o desordenada pero creo que simplemente desconocemos los mecanismos profundos de la selección de recuerdos que realiza nuestro cerebro.
Para un novelista la explicación de esta aparente arbitrariedad o la simple constatación de ella puede dar alimento suficiente para una carrera literaria. La memoria representa en estos momentos una aventura para cualquier escritor, nos debería poner los pelos de punta pensar en ello, como a aquellos exploradores de mitad del XIX que veían en un mapa las fuentes del Nilo como un espacio vacío.
En El golfo de los Poetas hay un lenguaje cuidado, una narrativa desarrollada, ¿cuánta importancia le das a ese lenguaje y cuánto a la innovación literaria, a la forma, para construir una buena historia?
El hecho de que el personaje central sea un escritor me permitía jugar con un margen amplio. Carver es un buen escritor, sería lógico que se quisiera recrear en lo que escribe. En este ámbito me siento también bastante cómodo. Estamos en un momento difícil. El lenguaje, cómo contamos, es parte fundamental de la literatura, si nos limitamos a escribir crónicas o a imitar el lenguaje periodístico en la literatura ésta acabará convirtiéndose en guiones o en puro periodismo, en imagen al fin y al cabo y en una pugna de imagen contra imagen siempre vencerá la televisión o el cine. Debemos pedir más al lenguaje, ser exigentes, reventarlo para que reviva, la imagen es un enemigo poderosísimo y acecha cualquier descuido. La lucha para que el lenguaje tenga peso por sí mismo, para que tenga una significación que muy a menudo se rechaza, es uno de los tableros de juego en los que se está moviendo el futuro de la literatura de los próximos años.
¿Cómo recibiste la noticia del Premio Setenil por tus Estancos del Chiado? ¿Qué crees que has conseguido con este premio?
Sigo sorprendido con lo del premio Setenil al mejor libro de relatos. Me consideraba ya halagado con que Estancos del Chiado estuviera entre el grupo de finalistas y quedar ganador por delante de libros de cuentos tan buenos como los de Jon Bilbao, Millás, Molina Foix o Bonilla me hace sentir muy bien. También había otros libros sensacionales como los de Esther García Llovet o Martínez de Pisón que se quedaron sin entrar en la final. Creo también es una buena noticia para las pequeñas editoriales, el libro fue publicado en una editorial pequeñísima, con una distribución manual y ha superado a otros libros que no tenían nada que ver con este perfil. Parece que queda un pequeño espacio para las editoriales independientes y para los nombres nuevos. Por ello doblemente satisfecho.
Desde el punto de vista personal creo que he ganado visibilidad y mirar con algo menos de escepticismo este mundillo que nos rodea.
¿Cuáles son tus próximos objetivos? ¿Hay alguna nueva novela a la vista?
El golfo de los Poetas es una novela escrita hace ya cinco años. Hay proyectos y tengo otra novela sobre la memoria, está escrita y está por ahí dando vueltas, en ese limbo en el que flotan tantas.

EL ALEPH DE SAINT SEVERIN





Al bajar por la rue de Saint Jacques, muy cerca del Sena, está la iglesia de Saint Severin. Es una de las más antiguas de la ciudad, de los tiempos de los francos, aunque la planta actual es gótica, del XIV, con sus arbotantes cargados. Es una iglesia oscura y húmeda, con un deambulatorio largo que huele a cera y a sombra. Cerca de la entrada encontramos lo que veníamos a buscar, su pequeña sorpresa: la columna de la palmera.


La columna, dice la tradición, es un aleph. Era la segunda vez que me encontraba frente a uno, el anterior fue en Toulouse, en Saint Ettiene, aunque se dice que el más importante está en El Cairo, en la mezquita de Amr. Pero ahora estaba frente aquel, frente al mío. Acerqué el oído al mármol con la esperanza de encontrarme allí con todas las voces del mundo. Estaba fría la piedra, no había nada, un pitido tal vez, el mismo rumor hueco de una caracola.


sábado, 23 de enero de 2010

MATISSE Y DERAIN EN COLLIURE: EL VERANO DEL FAUVISMO


Por Fernando Clemot

“La couleur ideé
et non la couleur oeil
et non la couleur teinte”
A. Derain


Al igual que el inicio simbólico del Impresionismo lo marcan el Sallon des Refusés de 1863 y la archifamosa “Olympia” de Manet, el punto de inicio del movimiento Fauve (las fieras, los animales salvajes) lo señala el Salón de Otoño de París de 1905. En una misma sala, la número siete del Grand Palais, se citaron en aquellas jornadas obras de Matisse, Marquet, Vlamink, Derain, Manguin, Othon Friesz y Roualt.
Aquellas formas planas de colores violentísimos incluidos en la mayoría de las obras hizo que el crítico Louis Vauxcelles, del diario Gil Blas, les otorgara el nombre colectivo de Les Fauves, con el que tendrían que pasar a la historia pese a que nunca se postularon como un grupo homgéneo. El movimiento, por así llamarlo, fue breve y se movió más bien por relaciones personales que por afinidades pictóricas. Los más relacionados artísticamente eran Matisse (al que siempre se le adjudicó el papel de líder del movimiento) y Marquet ya que habían sido discípulos de Gustave Moreau en la École des Beaux-Arts y a menudo trabajaban en colaboración. También Roualt había sido discípulo de Moreau pero venía trazando desde años atrás una trayectoria absolutamente distinta, la que plasma en sus series de dibujos sobre temas bíblicos, sus “Prostitutas y payasos”, destila allí ese fervor creyente-moralizante que domina toda su obra. Por otra parte Derain y Vlamink habían participado también conjuntamente en diversas obras pero su orientación iba más hacia el estilo simplista y contundente del Expresionismo, de los Munch, Grunewald o Kokoschka, con los que estaban relacionados ya en los primeros años del siglo.
Pese a estas diferencias señaladas coincidirían los artistas del salón siete en varias exposiciones más, el título que les había adjudicado Vauxcelles se vendía bien y Matisse, que era también el mayor del grupo, consiguió que la familia Stein y algunos magnates rusos (Schukine, Morosov) compraran buena parte de la producción de estos artistas. Coincidieron en unas últimas exposiciones pero hacia 1908 ya se puede decir que buena parte del grupo está englobado en las filas del Cubismo.
Había sido el Fauvismo un movimiento breve, un poco impostado, del que tal vez sea uno de los momentos más brillantes y auténticos: la breve estancia de Derain en casa de Matisse, en el verano de 1905.
Llegaba Matisse a la villa el 15 de mayo y estaría en ella hasta septiembre mientras que Derain llegaría a principios de junio y estaría allí hasta mediados del mes siguiente. Fue un plazo breve el que coincidieron, apenas un mes, pero ambos estaban decididos a inventar en Colliure “un modo personal de expresión”, un espacio lleno de luz entre el realismo y los abismos de la abstracción. En ese mes de junio recorrerían la villa de arriba abajo, Derain estaba devorado por la luz del paisaje, se lo contaba así en una carta a su amigo Vlamink: “...pero sobre todo es la luz. Una luz rubia, dorada...”. Todas las obras de este verano destacan por su violencia cromática y cierta heterogeneidad estilística (puntillismo, expresionismo, naïf...) Trabajaron los pintores codo con codo, de sol a sol, con una pasión pocas veces conocida.
A principios de julio marcharía Derain de Colliure para no volver jamás. Matisse si que lo haría, en largos periodos entre ese verano de 1905 y el de 1911.


Más información: www.colliure.com o en Association Fenêtre Ouverte sur le Fauvisme: Mairie de Collioure-66190 Colliure ( tel.04-68-820566) Espace Fauve: Quai de l´Amirauté-66190 Colliure (Tel.04-68-980716)

REVISTA KAFKA: NÚMERO 7 ( Enero-abril 2010)

Ha aparecido el número 7 de la revista Kafka con los siguientes contenidos:
Artículos
-Álvaro Valverde: Cuatro libros para una década
-Invisible
-Muchos mundos
-Y más allá de la literatura
-Sustituir estar
Entrevista
Javier Cercas
Poesía
Sofía Castañón, Javier Pérez Walias, David Vegue, Sergio Gaspar
Relatos
Fernando Clemot, Francisco Rodríguez Criado,
Araceli Esteves Castro, Juan Salido-Vico
Artes plásticas
Javier Gaete, Agustín Calvo Galán
Enlace aquí

lunes, 18 de enero de 2010

MICRORELATO: GENET EN SA CONCA

GENET EN SA CONCA


Se solía bañar desnudo, muy temprano, entre las barcas de Sa Conca.
Lo reconocí el primer día. Era él, estaba allí, efímero, su piel brillaba con las primeras luces como la de un pez recién brotado del agua. Tenía el pelo muy canoso, blanco agostado como el poso de un cigarrillo. El rostro duro que siempre le había intuido, la cara partida por los años de presidio y delincuencia. El pelo muy corto y la frente cargada sobre unas cejas que escondían los ojos. En sus mejillas ardía el alcohol, el rubor de los héroes griegos.
Por la tarde estuvimos en una de las terrazas. Se hurgó meticulosamente los dientes con un palillo que cogió de la barra. Escupió. Conservaba los modales bruscos de la cárcel y un tatuaje mal avenido en el antebrazo.
Marchó al día siguiente. Se llevó mis poesías en una carpeta sucia. Antes de irse me arrimó contra un portal, me estiró del pelo y me apretó muy fuerte el sexo. Le acompañé hasta el autobús. Llevaba una triste maleta de cartón que habíamos recogido en una pensión que había cerca del casino. Porque era Genet, sí, tenía que ser él, se parecía tanto al de las fotos, lo tenía que ser, lo era, o al menos él había dicho que sí, que lo era.


®Fernando Clemot, 2010

domingo, 17 de enero de 2010

SOBRE JAZZ, BLUES Y ROCK (I): NICK DRAKE


SOBRE NICK DRAKE (1948-1974)
por Antonio Sánchez

La vida del cantautor británico Nick Drake fue breve pero a nivel artístico lo suficientemente intensa como para que sea considerado un referente para una legión de músicos que veneran su obra. Tan sólo publicó tres discos en vida en un intervalo de tres años (1969 a 1972), ninguno de ellos vendió demasiado y las expectativas que tenía puestas en él su compañía discográfica (Island) quedaron en nada, e indirectamente pudieron contribuir a la depresión y los problemas mentales que le llevaron al suicidio por una sobredosis de pastillas. Drake murió a los veintiséis años y su evolución personal es compleja; es difícil imaginar cómo un chico sano y deportista cambia de la noche a la mañana y se torna un músico obsesivo y perfeccionista espoleado por algunos críticos musicales llevando a partir de entonces una vida enfermiza plagada de excesos con las pastillas y la marihuana a la búsqueda de un reconocimiento artístico que le llevara a conseguir un éxito discográfico que nunca llegó.
Esta ansiedad por conseguir el éxito se agravó al no conseguirlo fácilmente y la inseguridad que le producía se tradujo en un comportamiento que paradógicamente le impedía llegar al gran público, dejó de actuar en directo y se negaba a conceder entrevistas y a promocionar sus discos. Su discos desprenden melancolía y tristeza y musicalmente pasó de adornar sus canciones con arreglos orquestales y jazzísticos, con el acompañamiento de músicos de Fairport convention e incluso del mismísimo John Cale de la Velvet Underground, a desnudar sus canciones del todo e interpretarlas tan sólo con su guitarra acústica y ocasionalmente con un poco de piano.

Sus letras son enigmáticas y oscuras, hablan de amor, incomprensión, soledad y sueños, y están trufadas de referencias a la naturaleza. Su primer disco "Five leaves left" es una bella forma de expresar los pensamientos de un joven autor con unos arreglos musicales bellos y sutiles que parecían presagiar grandes logros para el futuro; entre sus temas más destacados figuran "River man", "Day is done" y "Fruit tree". Las ambiciones apuntadas en su primer disco se redondean musicalmente con un segundo disco exquisito, con letras más maduras, preciosas melodías y un acompañamiento musical excepcional, "Bryter Layter" es un disco que lo tenía todo para haber llegado a un público lo suficientemente amplio como para que la frágil sensación de seguridad en sí mismo de su autor le llevara a proseguir una carrera que sólo empezaba a despuntar; pero el disco fue un desastre de ventas que provocó un enfriamiento en sus relaciones con la compañía discográfica que se acabó desentendiendo de él, entre sus mejores temas "Hazey Jane", "Fly", "Poor boy" o "Northern Sky". La confianza en sí mismo desapareció y el proceso depresivo le llevó a abusar de la medicación que tomaba para superar sus problemas de insomnio y a abusar también de la marihuana; pero aún tuvo fuerzas para convencer a la discográfica para que le dejaran grabar tan sólo en cuatro horas un disco acústico, desnudo y eterno.

"Pink Moon"es sin duda alguna su mejor obra, en ella parece que la total ausencia de otros músicos y de arreglos lleven las canciones a lograr un nivel de intimidad con el que las escucha que hace que parezca que las haya compuesto expresamente para cada uno de los oyentes, y es que temas como "Pink moon", "Place to Be", "Things behind the sun", "Know" o "From the morning" son eternos; después de la publicación de éste trabajo y de su paso desapercibido en las listas británicas Nick Drake decidió apartarse de la música argumentando que después de un disco como "Pink Moon" no tenía nada más que decir, y literalmente desapareció de la escena musical, se fue a vivir al campo con sus padres, que veían con preocupación cómo una profunda depresión se apoderaba de él; ocasionalmente volvió a grabar algún tema suelto que no llegó a publicar en vida y a la edad de veintiséis años murió en lo que parece que fue un suicidio.

Su muerte pasó tan inadvertida como sus discos para el gran público y el olvido cayó sobre él, incluso su discográfica descatalogó sus discos, pero poco a poco empezó a ser reivindicado por nuevas generaciones de músicos que se inspiraban en sus canciones y a día de hoy está considerado como un famoso artista de culto.

Entre los músicos que lo citan como una de sus mayores influencias están The Black Crowes, Robert Smith, Peter Buck, John Martyn, Paul Weller, Kate Bush, Lucinda Williams, Jackson Browne, Will Oldham, Tom Verlaine o Mark Eitzel; algunos han versionado sus temas como Norah Jones con "Day is Done", Brad Mehldau con "River Man" y "Poor Boy", The Mars Volta con "Things behind the Sun", "The soundtrack of our Lives" con Fly o el mismísimo Elton John con "River Man", "Way to Blue" y "Poor Boy".